martes, 18 de octubre de 2011
miércoles, 12 de octubre de 2011
Hace unos días murieron los dos perros que vivían con nosotros. Por precaución, Laiza, un empleado de la Escuela de Capacitación Agraria que lleva la Fundación Agrónomos sin Fronteras en Itunundu, tuvo que ir a Iringa a ponerse la vacuna de la rabia. Ir y volver en bus supone, además de 7000 chelines tanzanos (Tsh.), dedicar todo el día. Estamos a unos 80 km. pero se tarda casi 4 horas en ir y otras 4 en volver.
Cuando Laiza llegó a Iringa le dijeron que no era una dosis sino cinco las que tenían que ponerle. A 30.000 Tsh. la dosis hacen un total de… 150.000 Tsh. ¡Toda una fortuna en Tanzania! Añadid a esto la comida del día. Si Laiza es austero se gastará 3000 Tsh. cada día. Haced una sumas rápidas y cada día le viene a salir a 40.000 Tsh. En 5 días Laiza va a gastar 200.000 Tsh. (¡Cómo este año no doy clase, necesitaba hacer unas cuentecillas para tener frescas las neuronas!) Todo esto si no hay un contratiempo con el autobús y hay que hacer noche en algún lado.
El sueldo de un obrero no cualificado en Tanzania no pasa de los 60.000 Tsh. Gracias a Dios los gastos los han cubierto Agrónomos sin Fronteras, de otra forma Laiza hubiera tenido que dedicar el sueldo de más de tres meses a una simple vacuna o simplemente no se hubiera vacunado.
Según la OMS, más de 2000 millones de personas en el mundo no tienen acceso a los fármacos que necesitan porque, o no pueden comprarlos o no existen en su mercado o existen pero no llegan a las zonas más remotas. Toda esta gente podría sobrevivir a la enfermedad o disfrutar de una vida mejor si tuvieses los medicamentos adecuados en cantidad y en calidad.
Hablando de calidad, también dice la OMS que el comercio de medicamentos falsos sin el principio activo o con él adulterado representa el 10% del comercio mundial de fármacos, lo que provoca más de 200.000 muertes al año en los países pobres. Este negocio encuentra mercado por los precios desorbitados de los medicamentos protegidos por patente que muchos no pueden pagar.
En 2001 se celebró en Doha una cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC) de donde salió una declaración donde 142 gobiernos afirmaban que “los derechos de las personas enfermas están por encima de los derechos de las empresas sobre las patentes”. La propiedad intelectual no debería, en ningún caso, impedir a los países más pobres proteger la salud de su población, de forma que estos tendrían que poder exportar o importar medicamentos genéricos a bajo coste según sus necesidades. Pero parece ser que los gobiernos ricos y las grandes farmacéuticas se pasan estos acuerdos por el arco del triunfo.
No hace falta que os diga que la investigación de nuevos fármacos se centra casi totalmente en los problemas que afectan al mundo desarrollado. Solo el 0,2 % se invierte en enfermedades que afectan a África: malaria, diarreas, tuberculosis, pulmonía,…
Me da vergüenza decir que yo me podré pagar, si lo necesito, cualquier tratamiento. Iré a un hospital privado y me atenderán en caso de malaria o si el agua viene con alguna ameba incorporada. La mayoría de los africanos no pueden decir lo mismo.
El próximo día 16 es el Día Mundial de la Alimentación. Muchos tanzanos pasan hambre. No os olvidéis de estas gentes de África. Un abrazo muy grande para todos los que me acompañáis en la distancia.
domingo, 2 de octubre de 2011
martes, 27 de septiembre de 2011
jueves, 22 de septiembre de 2011
Un poco de historia
viernes, 16 de septiembre de 2011
Ligero de equipaje
sábado, 3 de septiembre de 2011
Tanzania
Me voy con miedos pero también con muchas ilusiones, dispuesto a trabajar por aquellas gentes desde la ong Persona Solidaridad y junto con la Fundación Agrónomos sin Fronteras que son los que me acogen allí.
Os iré contando lo que me ha movido a esta decisión y cómo me van las cosas por las Tierras Altas de Tanzania.
Espero vuestros correos. Prometo contestar.
Como dice un póster que tengo ahora delante "el recuerdo siempre es lugar de encuentro". Espero que nos encontremos aunque estemos separados por miles de kilómetros.
lunes, 22 de agosto de 2011
Memorias de Africa
MEMORIAS DE ÁFRICA
Acabamos de llegar de Tanzania. Seis burgaleses, pertenecientes a la Ongd Persona Solidaridad, hemos pasado tres semanas en el corazón de África y ahora, ya de vuelta, nos gustaría contaros lo que nos ha llevado a emprender este sorprendente viaje.
La historia empezó hace 4 años, el primer contacto con el África Subsahariana y con aquellas gentes: los wahehe.
Conocimos al Padre Daniel, un misionero incansable que fue un excepcional guía en nuestros comienzos. Él nos mostró una iglesia muy distinta a la que conocíamos y gracias a él fuimos conociendo las luces y las sombras de unas gentes que luchan con mucho esfuerzo por salir adelante. Aquel viaje nos permitió conocer a la Fundación Agrónomos sin Fronteras y a unos ingenieros que nos asombraron con su dedicación y sus ganas de hacer este mundo un poco más habitable. Desde entonces no hemos dejado de colaborar con ellos. Merece la pena apoyar a jóvenes que tratan de hacer, con muchos sacrificios, de la cooperación al desarrollo su profesión y su forma de vida.
Este verano hemos vuelto dispuestos a seguir conociendo un país acogedor y a unas gentes que llevan impreso el dolor de unas vidas difíciles y, a la vez, la alegría de la sencillez y de la ilusión por mejorar sus vidas.
Sabíamos que sería un viaje distinto, donde debíamos llevar bien abiertos los ojos y el corazón, dispuestos a dejarnos “morder” por esa África que tanto nos dice. Sin duda nosotros hemos sido los más beneficiados de una experiencia, que en buena parte, ha sido para adentro.
Hemos podido conocer los dos grandes proyectos agrícolas que Agrónomos sin Fronteras gestionan en Ihanzutwa y en Pawaga, en las tierras altas de Tanzania, en dos zonas muy deprimidas donde otras ong no han llegado. Su audacia les ha permitido adentrarse en un país que poco tiene que ver con el nuestro y promover un desarrollo integral y sostenible. Ahora están preparando el tercer proyecto que llegará a Kilolo. No sabemos si aparecerá en los mapas o tal vez lo puedan encontrar en Google. Es posible que no.
Desde Burgos y a través de la Junta de Castilla y León, se ha financiado una guardería-escuela infantil cerca del primer proyecto. La demandaron las propias mujeres del pueblo que debían ir al trabajo con el bebé sobre sus espaldas. Ya no volverán a hacerlo. La chekechea, como la llaman en swahili, da cabida a casi 150 niños que podrán recibir una atención temprana y jugar con otros niños, como hacen los niños en muchas partes de nuestro mundo. Y tienen material escolar y juguetes y dos profesoras bien formadas y un tazón de comida antes de regresar a sus casas. Un grupo de mujeres, las “wamama wa upendo” han sido, junto a los miembros de la Fundación, los artífices de este bonito ejemplo de que las cosas pueden ir a mejor, de que Tanzania y África pueden ir levantando la cabeza aunque sea con un pequeño empujón por nuestra parte.
Nos gustaría contaros cómo fue la inauguración. El recibimiento, los bailes wahehe (aquí podéis ver un ejemplo: http://www.youtube.com/watch?v=CeP8Okks7OE), los cantos, la alegría que transmite esta gente,… pero es difícil de explicar. Hay que vivirlo. Hay que atreverse a salir de la tierra que a uno le vio nacer y aventurarse a aprender de los pobres y los sencillos.
¿Qué nos traemos? El saber vivir con menos cosas y el valorar los pequeños gestos de cada día que allí conllevan tanto sacrificio (habréis adivinado que estamos hablando, por ejemplo, de todo lo relacionado con el agua).
Tras el viaje queda el retorno a lo cotidiano, dispuestos a seguir trabajando por un mundo más justo, sin desigualdades, donde todos tengamos las mismas oportunidades.
Vivimos aquí pero ahora ya tenemos un poco más la mirada puesta en el Sur. Desde este verano, África está un poco más cerca y seguro que volveremos.








