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sábado, 12 de mayo de 2012

AL SERVICIO DE LOS MÁS POBRES 2

Continúa hoy la entrevista al padre Daniel. Espero que la disfrutéis tanto como yo.




¿Cómo es la zona donde realizas tu trabajo? ¿Cómo son los tanzanos? ¿Qué destacarías de su forma de ser y actuar?

Hace seis años que me trasladé de Iringa ciudad, con una pastoral típicamente urbana-africana, a Sadani, localidad plenamente rural. Es una Parroquia que el año que viene, 2013, cumplirá 75 años de existencia. Para ello, junto con toda la comunidad cristiana, nos estamos preparando para que sea un momento de renovación pastoral, de vida y de estructuras materiales. Los cristianos lo ven como un homenaje de gratitud a todos los misioneros/as, catequistas y bienhechores que nos precedieron y que han hecho que el Evangelio de la Vida
haya penetrado en este pueblo de los Wahehe.

¿Cómo es la zona donde realizas tu trabajo? ¿Cómo son los tanzanos? ¿Qué destacarías de su forma de ser y actuar?

Hace seis años que me trasladé de Iringa ciudad, con una pastoral típicamente urbana-africana, a Sadani, localidad plenamente rural. Es una Parroquia que el año que viene, 2013, cumplirá 75 años de existencia. Para ello, junto con toda la comunidad cristiana, nos estamos preparando para que sea un momento de renovación pastoral, de vida y de estructuras materiales. Los cristianos lo ven como un homenaje de gratitud a todos los misioneros/as, catequistas y bienhechores que nos precedieron y que han hecho que el Evangelio de la Vida haya penetrado en este pueblo de los Wahehe.

Sadani se encuentra en las High Lands (Tierras Altas) del centro-sur de Tanzania. A 30 km. descendiendo llegamos a Madibira (la Misión original de donde nació la nuestra) en pleno Rift Valley (el Valle del Rift).



A pesar de los 75 años transcurridos son muchos los retos que suponen estos pobladores de Sadani. La brujería, la superstición, el poder de la magia es algo que aún ejerce una fuerza enorme sobre estas personas. El Evangelio ha tratado siempre de vencer esas fuerzas oscuras que no hacen más que crear miedo y terror en el corazón de nuestra gente. El miedo y la ignorancia siguen siendo los dos enemigos a derrotar. De ahí el esfuerzo, a nivel de toda la diócesis de Iringa, por llevar a cabo una Nueva Evangelización. Para ello un instrumento muy valido son las Pequeñas Comunidades de Base, de tipo familiar (aquí llamadas Jumuiya Ndogo Ndogo). El Catecumenado es también un arma fundamental para preparar a los futuros cristianos a que se conviertan en testigos vivos del Resucitado en sus poblados. Los Catequistas (33) son las manos y pies de los pastores, que somos solo dos. Sin ellos, ¿cómo podríamos llegar con eficacia a los 14 poblados que sirve nuestra Parroquia? De ahí que uno de los retos principales es su formación: Catequistas maduros y bien formados es garantía de una evangelización en profundidad.



¿Que como son los tanzanos? Ante todo, como decía antes, son gente pacífica y con un gran sentido de la unidad nacional. Por eso no existe casi el tribalismo. A mi entender necesitarían reaccionar un poco más ante flagrantes injusticias. En este campo les veo demasiado “sumisos” a los Wakubwa (a los “grandes”, sobre todo políticos). El miedo les atenaza y de eso se aprovechan los de arriba.



¿Qué es lo más difícil de vivir en África?

Quizá motivado por nuestro temperamento latino, una de las cosas que más me cuesta aceptar es su resignación ante las adversidades. El “Bahati mbaya” (mala suerte) y el “Mapenzi ya Mungu” (Dios lo quiere) están de continuo en sus labios como para justificar todos los males, a menudo provocados por ellos mismos.



De ahí que la paciencia, como virtud activa, es un don que hay que pedírselo a Dios cada mañana. Recién llegado un anciano misionero, ya fallecido, me decía en su buen “italiano fiorito”: “Daniel, chi ce l’ha la perde e chi non ce l’ha l’acquista” (el que la tiene la pierde y el que no la tiene la adquiere). De primeras no sabía a qué se refería, hasta que entendí que se trataba de la paciencia. Con ella se logra aceptar las diferencias, saber escuchar, entender sus ritmos…en fin se logra llegar a querer al africano como a un hermano con capacidad de humanizarme, a mí y a esta nuestra sociedad tan deshumanizada.



¿Cuál es el trabajo que realiza un misionero hoy en día? ¿A qué retos se enfrenta?

En una pregunta anterior ya he tratado de dar unas pinceladas de nuestro trabajo, sobre todo pastoral. A lo dicho tendría que añadir la labor en la Educación.

En los 6 años que llevo en Sadani se han abierto 4 escuelas secundarias. Cuando llegué en 2006 solo existía la Sadani Secondary School. En la actualidad son casi 2.000 alumnos que las frecuentan. Por lo cual hace unos años optamos por priorizar la formación religiosa en ellas. El Gobierno nos concede dos periodos semanales que aprovechamos para también evangelizar en las aulas a través de la Palabra de Dios.



El joven estudiante es muy receptivo e interesado por lo religioso. Además en todas las secundarias existen los Y.C.S. (Young Christians Students=J.E.C=Juventud Estudiantil Cristiana) que son una fuerza testimonial en cada escuela y que nosotros acompañamos con mimo.



Después está la visita a los enfermos, que aquí son muchísimos. Apoyo espiritual y material. En ello trato de implicar a los miembros de las Pequeñas Comunidades de Base que se ofrecen con gran dedicación.


Además de vuestra labor pastoral, vuestra labor social es muy intensa. ¿Nos podrías hablar de ella?

Para empezar, Sadani es uno de los pocos pueblos con agua y luz. Y todo gracias al ingenio nato (de ingeniero natural) de un misionero ya fallecido, el P. Luigi Negro, que construyó una presa, con un canal de casi 1 km. de largo para desviar el agua del rio Liandenvela, que pasa cerca, y mover una turbina que produce casi 100 kilowatios. Con esa energía bombeamos el agua a todos los rincones del pueblo, damos luz a las escuelas (primaria y secundaria), hacemos funcionar la carpintería y el molino (siempre abarrotado de gente con su maíz para moler), cargamos las baterías de la gente que a diario se las cargan en sus bicis para poder tener un poco de música en casa y escuchar la radio, etc…

De cara a la infancia tenemos dos guarderías, que son Preescolares o Escuelas de “Parvulitos”, de 4 a 6 años, con casi 200 niños. Además de la enseñanza que reciben y que les hace llegar a la primaria mejor preparados que los demás, cada día reciben una comida abundante y vuelven a sus casas hacia las doce del mediodía contentos y satisfechos.

Damos mucha importancia a la agricultura. Siguiendo el eslogan de este país Kilimo Kwanza (lo primero la labranza), hemos conseguido que a través de los campos de la misión cada grupo, comunidad o asociación tengan su campo de maíz y judías. Con lo cosechado cada año van logrando tener su “cuenta corriente” que les hace sentirse más libres e independientes en lo económico.
Sin olvidar las cosas que hemos construido con ayuda de Manos Unidas: una guardería y el albergue-dormitorio para las chicas en la Escuela Secundaria de Sadani. Actualmente duermen en él 120 chicas, sobre todo muchachas que provienen de fuera de Sadani.

Después de tantos años al pie del cañón, ¿qué ilusiones tiene un misionero como tú?

Son las mismas que cuando llegué hace 36 años. Incluso me atrevería a decir que más maduras y sin tantas idealizaciones. Ya no sueño con convertir a África ni eliminar el hambre y la ignorancia. Me quedo con lo de Jesús: “Si el grano de trigo no muere…”. Eso, aportar un granito de arena o mejor de trigo y que se pudra en la tierra, porque si no, no da fruto. He aprendido que aquello que decía Juan Bautista es la pura verdad, aunque cuesta un montón: “Que yo disminuya para que Él crezca”. Ésta es mi “espiritualidad”…



Danos tres razones para que un español visite Tanzania.

Además de la turística, de todos conocida y que es la que más atrae, si vienes a Tanzania ven a aprender y a escuchar…te enriquecerás. Si esa es la razón que te empuja a venir descubrirás una cosita muy sencilla: que se puede ser más feliz con muchas menos cosas. Y si además el bichillo del servicio te roe, no lo dudes, aquí tienes un campo inmenso donde realizarte como persona y como cristiano. KARIBU SANA!!! (¡Sed muy bienvenidos!)








domingo, 6 de mayo de 2012

AL SERVICIO DE LOS MÁS POBRES

Esta semana y la que viene os ofrezco en el lugar de encuentro que quiere ser este blog, una entrevista que le he hecho al padre Daniel del que ya os he contado algo en otras entradas. Hace unos días tuve la suerte de volver a pasar un día con él y de disfrutar de su misión en una zona rural de Tanzania.
Que estas líneas os ayuden a acercaros a la realidad de este continente y a la de un misionero que está dando su vida al servicio de los más pobres.
Daniel, ¿cuándo y cómo te haces misionero?

Mira, el cómo y el cuándo dejémoselo a Dios y al misterio de su llamada. De lo que estoy seguro, sin lugar a dudas, es que la familia es el origen de toda vocación. Si desde niño te envuelve una atmósfera de fe y preocupación por los demás, pues la llamada se puede verificar antes o después. Y yo he tenido la suerte (=gracia) de tener unos padres que me han inculcado esas dos “perlas” desde muy temprano.

Después, en lo cronológico, estando ya en el Seminario de Derio (Bilbao) en los años 50-60 se respiraba una inquietud misionera muy fuerte. El marchar a las así llamadas Misiones Diocesanas Vascas (en Los Ríos y El Oro de Ecuador) era visto y sentido como algo lógico para toda vocación sacerdotal.

¿Que por qué no me fui yo también como misionero diocesano? Pues porque otros se adelantaron. Estando estudiando filosofía era muy corriente la visita de misioneros de distintos institutos misioneros. Y fueron los de la Consolata los que me “pescaron”. A decir verdad, mucho influyó el grupo que habíamos formado con la misma inquietud misionera. De aquel grupo 4 ingresamos en esta Congregación Misionera. De ellos, al cabo de tantos anos, seguimos al pie del cañón 3 (dos en Tanzania y uno en Kenya).


¿Cuándo llegaste por primera vez a África?

En septiembre de 1976. No podré olvidar esa fecha porque al entrar en Iringa (ciudad del centro sur de Tanzania, donde tenemos la Casa Provincial) me quedé fascinado ante el espectáculo de color que pude contemplar. Toda la ciudad resplandecía de color malva-violeta a causa del comienzo de la floración de las “yacarandas”. Cada año por esas fechas recuerdo mi llegada a África con un poco de nostalgia.

¿Qué responsabilidades has tenido desde que llegaste?

De primeras fui a Kipalapala en Tabora (centro-norte) a frecuentar un Curso de Lengua, el Kiswahili o Swahili. Breve pero intenso. Y de allí, al tajo. La primera Misión a la que me destinaron fue Kisinga. Lugar perdido en las Montañas Livingstone, cerca del gran lago Tanganyika, entre el pueblo de los Wakinga. Más tarde he estado en varias misiones de la zona de Iringa, entre los Wahehe, que es el pueblo con el que vivo y trabajo en la actualidad, en la Parroquia-Misión de Sadani.



Casi todo el tiempo mis responsabilidades han sido de tipo pastoral directa si exceptuamos los cinco años que me encargaron el trabajo de Animación Vocacional, con el rimbombante nombre o título de Mkurugenzi wa Miito ( Director Vocacional). En esa época tuve la gran suerte de entrar en contacto con los jóvenes tanzanos y con sus inquietudes vocacionales. Gracias al que llama (y un poquito a mi colaboración) hoy día hay un grupo de misioneros tanzanos esparcidos por los diversos continentes anunciando el mensaje de salvación.



Desde 1995 al 2000 mis superiores me invitaron a dar el salto a América Latina, en concreto a Venezuela. Entre otras responsabilidades me asignaron la pastoral Afro (para no variar…) en una zona de ese país llamada Barlovento. Sus habitantes pertenecen a la población Afro-Caribeña, descendientes de los esclavos trasladados a América del Sur provenientes, sobre todo, del Golfo de Guinea (Nigeria).


Los retos que allí encontré son muy fuertes pues en su fe-creencia se da un gran sincretismo. La “religión” que priva es la santería, mezcla de piedad popular hispana, divinidades locales y los “Orixes” que se trajeron de África. A pesar de tener el mismo color de la piel que los africanos las diferencias con su África de origen son muy fuertes. Y lo mismo diría de la lengua. No por hablar castellano-barloventeno es más fácil el trabajo allí que en África. En fin, he de agradecer a Dios y a mis superiores haberme dado la ocasión de trabajar en esa tierra: “Barlovento…tierra ardiente y del tambor”, como suena su himno local.


Tú viviste en Tanzania en la época de Nyerere, ¿cómo contribuyó este hombre a la Tanzania actual?

Cuando yo llegué a Tanzania reinaba una gran euforia por la apuesta de este gran estadista a favor del socialismo tanzano que él llamó Ujamaa. Como intuición era algo magnífico, casi una vuelta a los Hechos de Los Apóstoles donde “la multitud de los creyentes tenían un solo corazón y una sola alma…todo lo ponían en común…”. Este objetivo lo quiso lograr con la creación de los así llamados Vijiji vya Maendelo” (Poblados del Progreso). En ellos había que combatir contra los tres “enemigos” más feroces: hambre, enfermedad e ignorancia. El factor humano (egoísmo, ambición, corrupción) hizo que este ideal se quedase en eso…en puro ideal.

A Julius Nyerere hay que reconocerle, primero que fue un hombre honesto y servidor de su pueblo. No por nada le llamaron Mwalimu (el Maestro). No se enriqueció aprovechándose de su posición, cosa insólita por estos lares. Alguien ha comenzado a hablar de un posible proceso de beatificación. No lo veo fácil, sin embargo sigue siendo modelo de estadista y político para nuestros tiempos y para este país donde predomina la corrupción y los corruptos.

Su contribución principal es que ha creado un humanismo nuevo. Tanzania es una “mosca blanca” en este continente de guerras tribales y genocidios. Se ha mantenido en paz gracias a su “magisterio”. El tribalismo casi no existe y la unión nacional es muy fuerte (a excepción de los conatos de separatismo que llegan de Zanzíbar). Un factor importante de esta unidad es la lengua, nacional y oficial: el Kiswahili. Ha estrechado los lazos de unión entre las diversas etnias (126). No podemos decir lo mismo sobre el capítulo de la economía. Aquí Nyerere no triunfó.


Continuará…

sábado, 21 de abril de 2012

25 de abril: DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA MALARIA

Un empleado de la Fundación en el Programa Pawaga, que es donde realizo mi voluntariado, tuvo malaria hace unas semanas y estuvo 15 días sin trabajar. Le tuvieron que llevar a Iringa porque aquí no se curaba. 100.000 Tsh., unos 50 € (su sueldo es de unos 65.000 Tsh.) han servido para su tratamiento y la comida y la estancia en el hospital de él y de un acompañante,… Ha vuelto bastante más flaco.
En 2008 hubo unos 247 millones de casos de malaria en el mundo que provocaron cerca de un millón de muertes, sobre todo en niños africanos. Ese año el paludismo estaba presente en 108 países.

La malaria llega a los humanos por un parásito (plasmodium) que se transmite a través de la picadura de mosquitos anopheles hembra infectados. Una vez dentro los parásitos se multiplican en el hígado y después infectan los glóbulos rojos. Los síntomas van desde una fiebre muy alta a vómitos, dolor de cabeza, escalofríos... Suelen aparecer a los 10 ó 15 días después de la picadura y si no se trata dentro de las primeras 24 horas el paludismo tipo falciparum puede agravarse produciendo la muerte porque altera la afluencia de sangre a los órganos vitales. El diagnóstico y el tratamiento a tiempo pueden evitar el agravamiento de la enfermedad y la muerte y contribuir a reducir la transmisión.

Los más vulnerables son los niños pequeños que todavía no son inmunes a las formas más graves de la enfermedad. Además la malaria es la causa de numerosos abortos y de mortalidad materna y provoca poco peso al nacer. Se calcula que anualmente mueren 200.000 lactantes a consecuencia del paludismo padecido durante el embarazo. El paludismo afecta sobre todo a los empobrecidos que no pueden pagar el tratamiento o tienen un acceso reducido a la atención sanitaria y atrapa a las familias y a las comunidades en una espiral de pobreza.
Cuando vine por primera vez a Tanzania di clases de matemáticas a David, un chico de la comarca de Sadani, que estudiaba el último año de secundaria. Una tarde le vi pálido, se encontraba mal. Le pregunté qué le pasaba. “Me duelen las articulaciones”, me dijo. No era su primeria malaria y allí, en una habitación sin apenas luz, con gran malestar, trataba de estudiar y de entender mis explicaciones en un inglés poco ortodoxo.

Gracias a los misioneros de la Consolata, David disponía de un dispensario con un médico o… algo así. Los países de África tienen, por término medio, un médico por cada 100.000 habitantes. En los últimos años se han marchado de África unos 30.000 médicos en busca de un trabajo mejor remunerado. Sin duda son necesarios más dispensarios, médicos mejor preparados y parteras que asistan en las comunidades rurales.

Los niños de hogares pobres y los de zonas rurales tienen menos posibilidades de recibir un tratamiento para la malaria. Protegerse de las picaduras de los mosquitos es la primera medida de prevención. Es preciso que quienes viven en zonas de riesgo duerman bajo mosquiteras tratadas con insecticida de acción prolongada y que se fumigue el interior de sus viviendas.


Pero se necesita educación, una correcta formación sobre el uso y el mantenimiento de las mosquiteras. No sería la primera vez que se utilizan para pescar o como red de la portería de un campo de fútbol. Además hay problemas con el aumento de la resistencia de los mosquitos a los insecticidas y la inexistencia de insecticidas alternativos que guarden relación entre el coste y su efectividad.

El Fondo Global para combatir el sida, la tuberculosis y la malaria ha pasado de 100 millones de dólares en 2003 a 1500 millones en 2009 para combatir esta última. Gracias a esto son muchos los hogares que poseen al menos un mosquitero. Los fondos siguen siendo inferiores a los 6000 millones que se estimaban necesarios en 2010 para combatir la enfermedad.

De momento no se ha encontrado una vacuna eficaz aunque hay abiertas algunas vías de investigación, parece que muy avanzadas. Pero la investigación y fabricación de nuevos fármacos se sigue centrando en los problemas que afectan a los países desarrollados y solo el 0,2 % se invierte en enfermedades que afectan a África. Lo que no da dinero no existe y con la cultura capitalista seguimos creando ciudadanos de segunda o tercera clase. En nuestro mundo, ¡no todas las personas valen lo mismo!

El 25 se celebra el Día Internacional contra la Malaria. Que no sea una fecha más en el calendario.


Fuente: Informe Manos Unidas “Nacer y sobrevivir en África”. Abril-Junio 2011



lunes, 16 de abril de 2012

UN AÑO EN TANZANIA


(Reflexiones de un aprendiz de voluntario)


Los principios
Llevo desde principios de septiembre en Tanzania. Después de mucho tiempo preparándome para esta experiencia de voluntariado y tras pedir un año de excedencia en el colegio donde trabajo, me he embarcado en esta apasionante aventura, impulsado por una idea obsesiva: “Sal de tu tierra”.
¿Cómo explicarlo? Todo empezó hace ya unos cuantos años cuando comienzo a ir a Perú. Conocer en profundidad aquella realidad y removérseme algo por dentro fue todo uno. El contacto cercano con aquella gente tan sencilla que me acogía en sus casas, las injusticias tan grandes que fui descubriendo, las desigualdades entre unos y otros, la miseria, el sufrimiento de tanta gente,… Algo me fue pasando y en mi corazón sentí, siento, una llamada muy fuerte a dedicar mi vida a los pobres, a los más pequeños. Surgió entonces el deseo de pasar un año en un país del sur.
Después de mi primer viaje a Perú, nace la idea de realizar actividades de sensibilización en Burgos para dar a conocer aquella realidad y también buscar fondos para pequeños proyectos de cooperación. Poco más tarde un grupo de amigos formamos la Ongd Persona Solidaridad que ya va por su sexto año de vida. Todos somos voluntarios y dedicamos mucho esfuerzo a la sensibilización en nuestra ciudad y a la cooperación en Perú y Tanzania.



Y así hasta el 2011 donde todo va tomando forma. África me llama con fuerza desde que vine por primera vez en el 2007. Ese año empecé a conocer Tanzania de la mano del misionero burgalés Daniel Ruiz. Me impresionó la pobreza, más sangrante que en Sudamérica. La visita a los enfermos de malaria y de sida me interpeló con muchísima fuerza. Cerca de la misión está el primer proyecto de la Fundación Agrónomos sin Fronteras. Desde entonces mi relación con ellos fue en aumento y este año me acogen en su segundo proyecto agrario: el Programa Pawaga.



Itunundu. Tanzania
Los tanzanos, en su mayoría de origen bantú, están divididos en más de 120 etnias y hablan decenas de lenguas aunque les une el swahili, que durante estos meses trato de aprender. La esperanza de vida en este país ronda los 47 años y hay dos médicos por cada 100.000 habitantes. Cerca de mi casa hay un pequeño dispensario que dirigen los misioneros de la Consolata. Son las mujeres y los niños los que, por la mañana y al caer el sol, van a por agua al río que atraviesa Itunundu, el pueblo donde vivo. No es de extrañar que las enfermedades parasitarias sean una de las principales causas de muerte por estas latitudes.


En Itunundu la temperatura alcanza más de 30ºC todos los días. Estamos en el Valle del Rift y hay muchísimos mosquitos. La vida es difícil. La gente malvive del arroz. Sin luz, sin agua en las casas… Siempre dormimos bajo una mosquitera que aquí, lejos de ser un adorno, pasa a ser un seguro de vida. Cada 45 segundos muere un niño de malaria en África. Más del 85% de las muertes por paludismo en el mundo se registran en este continente.
La educación es de muy mala calidad. Gracias a las donaciones que ha recibido este país para cumplir los objetivos del milenio se han construido cientos de escuelas pero los profesores están muy mal formados. En la escuela primaria de Itunundu hay 800 alumnos repartidos en 7 aulas y en un pueblo cerca de donde vivo está una de las escuelas peores de todo Tanzania: 700 alumnos y tan solo 3 profesores. Echad cuentas.
Mi trabajo. Fundación Agrónomos sin Fronteras
En Tanzania realizo mi labor voluntaria con la Fundación Agrónomos sin Fronteras (ASF) que trabaja en dos programas agrícolas en la región de Iringa. Son gente joven que trata de promover un desarrollo agrario que haga más digna la vida de estas gentes.
ASF aterrizó en Tanzania el 2004. Tras el proyecto inicial en la comarca de Sadani, el año 2008 empiezan su segundo programa agrícola en Itunundu (Pawaga) donde estoy pasando el año. Este programa tiene como objetivo el desarrollo agrario de la población rural mejorando la economía de subsistencia mediante una escuela de capacitación agraria y una cooperativa que impulsa el asociacionismo y dota de servicios a los agricultores de la comarca.
En este Año Internacional de las Cooperativas, mi labor se centra en esta asociación de agricultores con mucho futuro y en la mejora de la calidad en la escuela. También estoy buscando y ejecutando otros proyectos complementarios que buscan un desarrollo integral, algunos de ellos educativos.
Lo que estoy aprendiendo
A ser más paciente. A no mirar tanto el reloj. Aquí los ritmos son distintos. “Pole pole” dicen ellos, despacio. Cooperar es caminar con el ritmo de los locales. La cooperación es una labor a largo plazo y para ayudar de forma eficaz hay que conocer muy bien esta realidad.
A vivir con menos. La vida de un cooperante (de la mayoría) es muy sencilla, austera, con pocas comodidades. Muchos días me ducho con una botella y en muchos momentos no hay luz y el calor y los mosquitos llegan a ser agobiantes.
A valorar todo mucho más. Una botella de agua, cualquier comida por sencilla que sea, una ducha,… Por supuesto a la familia y a los amigos de España. También el tener salud. ¡Cuántos africanos mueren por un agua insalubre o por no tener una mosquitera!
A ser más sensible al sufrimiento. Aquí la gente sufre mucho. La muerte es algo cotidiano que está siempre llamando a sus puertas. Sin oportunidades, muchos tanzanos sobreviven sin posibilidades de salir del círculo de la pobreza en que se hallan recluidos.
A vivir alegre. En medio de la pobreza te encuentras gente muy sonriente que celebra la vida, siempre que tiene ocasión, con canciones y bailes.
A trabajar con más eficacia y mejor en este mundo de la cooperación. Cualquier ayuda no vale, incluso hay ayudas que “desayudan”. Desde la Ongd Persona Solidaridad y desde ASF creemos que un mundo más justo es posible y estamos trabajando por aportar nuestro granito de arena.

lunes, 9 de abril de 2012

Así viven los pobres

Hace unos días llegué a Sadani, a pasar la Semana Santa con mi amigo Daniel, misionero de la consolata, que lleva más de 25 años por estas tierras. Vine en el transporte local, los dala dala. Un poco más de 5 horas para hacer 100 km. Una auténtica experiencia.

En Sadani, los sábados “toca” visita a los enfermos de la zona durante la mañana. Una auténtica inmersión en el África profunda. Un recorrido por las injusticias de nuestro mundo. La pobreza en su máxima expresión (quizá exceptuando los barrios marginales de las grandes ciudades del sur y los campos de refugiados). Unas casas míseras sin ninguna comodidad, solo unas estancias, en una casa de adobe y techo de paja, en su mayor parte vacías. Y los enfermos, enfermos pobres, que en el mejor de los casos tienen el cuidado de un hijo o la visita de un vecino. ¡Cuántas veces solos!

Así viven los pobres, sin dinero para costearse las medicinas o la educación de sus hijos, sin medios para llegar al hospital, viajando hacinados, con sida o malaria, con una casa muy poco digna, sin zapatos que calzarse, con muchas dificultades…

También un recorrido por la esperanza: la vida entregada de Daniel que trata de cuidar de sus almas y también de sus cuerpos, haciendo que estos tanzanos tengan una vida digna y plena ya aquí en la tierra y no solo en el cielo.

Hoy, cuando regresábamos, un grupo de 5 o 6 personas salían de la misión con unos sacos de maíz en la cabeza. La imagen, por usual, no me ha llamado la atención. Me dice Daniel: “Son de Kibada”. Este pueblecito, que conozco, está a una hora y media andando, desde aquí. Y me explica: “Vienen a la misión a moler el maíz porque el debe (unos 20 kg) aquí cuesta 400 chelines y en su pueblo está a 700”. Un euro son 2.000 chelines. Los 40 kg. que acarreaban les habrán supuesto unos ahorros de 30 céntimos de euro. Por ellos se han pegado una buena paliza con una buena carga sobre sus cabezas. Así viven los pobres.

Mañana me marcho a Iringa pero parte de mi vida se queda con ellos y seguiré volviendo mis ojos y mis manos a estas gentes que van trazando mis caminos y con los que quiero seguir compartiendo mi vida para colaborar en un mundo mucho más justo. Desde Sadani, un lugar de paz en las tierras altas del sur de Tanzania, os quiero hacer llegar mi felicitación pascual.


Que estos días sean de paz y alegría. Un abrazo grande.

viernes, 30 de marzo de 2012

Día Mundial del Agua


Coincidiendo con el Día Mundial del Agua, el Presidente de Tanzania, el Sr. Kikwete, visitó el pueblo donde vivo, Itunundu. Llegó, inauguró un proyecto hídrico y se fue. Ha sido realizado por la Iglesia anglicana y abastecerá a 7 poblaciones que cuentan, aproximadamente, con 20.000 habitantes. Ha costado 2.000 millones de chelines tanzanos, un milloncito de euros más o menos.

La toma de agua está en el río Little Ruaha a 25 km. de aquí y el proyecto ha tardado en completarse más de 3 años.

Mientras Kikwete no perdía la ocasión prometiendo ayudas agrícolas y hacía un poco de populismo al más puro estilo Chávez, yo me fijaba en un niño que bebía con ansiedad, -el calor apretaba a media tarde-, agua de una botella de plástico. Agua amarilla, contaminada, no limpia, como dicen por aquí. Gracias al proyecto, algunos de los habitantes de Itunundu no tendrán que recorrer, al menos dos veces al día, la distancia que separa su casa del río pero seguirán sin disponer de agua potable. Aunque se están haciendo esfuerzos, son más de 780 millones de personas en todo el mundo, la mayoría en el África Subsahariana, los que todavía no tienen acceso a fuentes de agua potable en cantidad y calidad suficiente.
A Itunundu ha llegado la cantidad pero no así la calidad.Por esta zona del mundo el 69% de la población carece de instalaciones sanitarias básicas y las tasas de defecación en espacios abiertos son altas, lo que por supuesto es una humillación para la dignidad de la persona y lo que provoca transmisión de enfermedades que pueden ser mortales para los niños.

Todavía, hoy en día, 2.500 millones de personas viven en zonas en las que no existen sistemas de alcantarillado adecuados o no hay tratamiento de aguas residuales, lo que provoca enfermedades infecciosas o diarreicas. Cerca del 90% de los casos de diarrea tienen su origen en el agua no potable y en la falta de higiene y más de la mitad de los casos de desnutrición se deben a infecciones intestinales.

Ya imaginaréis que entre el campo y la ciudad hay muchas diferencias. En 2006 sólo el 45% de la población rural del mundo tenía acceso a instalaciones de saneamiento básico. En las zonas urbanas era del 79%. El suministro de agua potable es dos veces más accesible para los hogares urbanos que para los rurales.
En Itunundu, el agua, como en todo el mundo, es vida. Aquí de hecho da la vida literalmente. Basta darse un paseo por las fincas de arroz que inunda el río para darse cuenta de lo que aquí crea el agua. Ha empezado la época seca y dentro de unas semanas esto será un desierto pero en los márgenes del río se mantendrán los pequeños huertos gracias al agua. Y en el norte, ¿qué? Consumimos mucha agua, excesiva, tanto en nuestras casas como en las industrias. Agua que nos cuesta poco y que, las más de las veces, desperdiciamos.

Preguntémonos, ¿hacemos un uso responsable de este bien tan escaso? He leído hace poco que unos tipos hicieron la prueba de vivir una temporadita con 50 litros al día, como la mayoría de los tanzanos. ¿Qué haríamos nosotros, “norteños”, con esta ridiculez? ¿De qué prescindiríamos? No he calculado los litros que consumo al día pero… son muchos más.

El agua potable debería ser un derecho de todos. Los estados tienen que seguir haciendo esfuerzos para apoyar a las regiones que no cuentan con las infraestructuras adecuadas y asegurar así su distribución.Se está en camino pero aún falta mucho. Por aquí seguiré viendo la estampa clásica de la mujer y los niños acarreando agua y los estómagos hinchados a causa de los parásitos. El agua potable sigue siendo un desafío en muchos pueblos del mundo, entre ellos Itunundu.

domingo, 18 de marzo de 2012

FAMILIAS POBRES COMEN UNA SOLA VEZ AL DÍA

En el Daily News de hace unas semanas encontré el artículo titulado “Familias pobres comen una sola vez al día”. Os he traducido alguna de las partes. En los países del África Subsahariana se vive así, con muy poco que meter en el estómago. Piensa hoy en lo afortunados que somos los que comemos, al menos, tres veces al día y en lo mal que está repartido el alimento a nivel mundial.

“Familias pobres comen una sola vez al día” por Hasina Mjingo.
Mucha gente se queja de la difícil situación económica en el país. Los tanzanos tendrán que echar mano de sus ahorros para sobrevivir durante el 2012. Los bajos ingresos de las familias, que previamente tomaban 3 comidas al día, no pueden afrontar esto por más tiempo. El número de comidas se ha reducido a una. La cena de la noche cubre las dos comidas principales. El precio de los productos en los mercados se dispara cada día. Los precios de las judías, las sardinas y coles, inicialmente asumibles, han subido a niveles alarmantes.Recientemente, el IPC dado por la Oficina Nacional de Estadística en su informe de enero de 2012 indica que la tasa de inflación de la comida y de las bebidas no alcohólicas, durante enero, se ha incrementado hasta el 27,8 % desde el 27,1% que tenía en diciembre.

Este informe, además muestra que los productos alimenticios que más han contribuido a este aumento han sido: el arroz cuyo precio ha subido un 13,6%, el pan un 2,4%, la harina de trigo un 3,9%, la carne un 2%, el pescado un 5,2%, la leche fresca un 2,7%, los huevos un 3,4% y las hortalizas un 5,6%.

El señor Elikanan Ibrahim de 46 años es profesor de una escuela primaria en Mbagala y padre de 3 hijos. Parecía triste cuando fue entrevistado recientemente. Dijo que su vida estaba llena de miseria. Lo poco que estaba ganando no alcanzaba para llegar a fin de mes.“No hay secretos en mis ganancias. El dinero que llevé a casa a final de mes fueron 260.000 Tsh. De este dinero pagué 75.000 Tsh. por el alquiler de la casa, 100.000 Tsh. por las tasas escolares de dos de mis hijos que estudian secundaria y 60.000 Tsh. por la devolución de un préstamo en una tienda de comida. Los restantes 25.000 Tsh. son para comida, agua, jabón de lavar, queroseno, medicinas, libros de ejercicios y transporte público de mis hijos. ¡Es todo miseria!”-explicó tristemente Ibrahim. (Nota: 1 € equivale actualmente a unos 2.000 Tanzanian Shillings)

Dijo más: “No recuerdo cuando fue la última vez que comimos pollo o pescado en nuestra familia, porque esto es un lujo impensable. El costo de la vida era mucho menor hace 3 años pero las cosas están yendo a peor cada día,”-explicó.

Regina Mwangosi de 32 años es una madre soltera de dos hijos. Vende chapatis (tortitas fritas tanzanas) como una fuente de ingresos con la que mantener a su familia. La mujer de mediana edad parecía cansada y poco feliz. Su marido murió en un accidente de carretera un mes antes de que ella diera a luz a su hijo menor que ahora tiene 7 meses.

Mientras fríe los chapatis nos dijo: “Nada es barato en nuestros días. Incluso la sal y las cerillas son caras. Lo único que como con mis hijos es la kididia.”Preguntada por lo que era la kididia, la mujer, que parecía más vieja de lo que realmente era, contestó que la kididia era un guiso hecho de cebollas, tomates, limón y agua, solo alguna vez con aceite de cocinar pues es muy caro para la familia.

El Dr. Honest Ngowi, un economista de la Universidad Tumaini de Iringa afirma que Tanzania tiene un gran excedente de alimentos. Puso el ejemplo de su Sumbawanga, donde hay un excedente de maíz aunque en Dar es Salaam el precio del maíz está por la nubes. Esto, acorde a su análisis, es debido a las pobres infraestructuras.

Pero algunos analistas creen que el Gobierno ha mejorado la mayoría de las carreteras del país.Él señaló que los precios de los productos importados aumentan debido a la depreciación del Shilling respecto al dólar. Los analistas creen que la inflación se ha visto agravada por la dependencia excesiva de productos importados y el bajo precio de las materias primas que se importan.

domingo, 4 de marzo de 2012

DOS MUJERES EN ÁFRICA

Esta semana pasada he tenido la suerte de conocer a dos mujeres que me han parecido excepcionales. Las dos españolas y las dos viajando solas por África.

En medio de la rutina de cada día han sido un regalo, viento fresco para los meses que todavía me quedan en este país, un impulso que ha renovado mis ilusiones, mis esperanzas…

La primera trabaja para una ong española. Lleva 10 años en África y apenas pasa de los treinta. Guinea Ecuatorial, Mozambique y ahora Tanzania. Ha sido “elegida” para empezar un proyecto agrícola en el sur y la esperan 6 meses de arduos trabajos. Visitas, reuniones, viajes,… Todo, sola, con su mochila, sus 6 camisetas y sus 3 pantalones.

Empezar nunca es fácil. Ella ya ha empezado muchas veces y esta vez la cuesta más. Eso sí, cuenta con mucho apoyo en España y nosotros la hemos dado todos los contactos que puedan ayudarla en su periplo. Estamos en lo mismo y nos tenemos que echar una mano. No somos empresas compitiendo sino organizaciones de desarrollo tratando de cooperar, de hacer un mundo mejor, más próspero, más solidario.

Ella nos ha agradecido la compañía. Se encuentra sola y nos dice que quiere “socializar”. Aunque es una mujer con recursos y se apaña estupendamente, necesita de personas de su misma cultura y con su mismo idioma, con los que charlar, desahogarse, compartir su trabajo y su vida por Tanzania.

Dentro de unos días nos hará una visita. Quiere conocer este proyecto y nosotros creemos que podemos aprender mucho de ella.

La segunda mujer se nos presentó en Iringa. Nos había escuchado hablar en español. Estaba pasando unos días en la ciudad recibiendo clases de swahili porque quería “limpiar” su swahili congolés. Sí, ella vive en el este del Congo y los tres últimos años los ha pasado como voluntaria en los campos de refugiados cerca de Goma en el Kivu Norte.

Nos impresionó muchísimo su labor y nos pasamos toda la tarde hablando de la situación que se vive en este país a poco más de 1000 km. en línea recta de donde yo me encuentro. 5 millones de muertos desde 1998, violaciones como arma de guerra, niños soldado, miles de desplazados internos y de refugiados en los países colindantes. Un conflicto del que nadie habla, con pocos segundos en las noticias de nuestro país. Una historia con un futuro poco esperanzador. Congo es inmensamente rico pero este año aparece en último lugar en la lista del Índice de Desarrollo Humano que confecciona la ONU. La casi totalidad de las reservas de coltán y casiterita, minerales estratégicos, indispensables para la tecnología de última generación, se encuentran en este maltratado país. Otro día dedicaré una entrada a analizar algunas de las causas de su pobreza actual.

Pues esta chica, como os iba diciendo, después de pasar algún tiempo en Bolivia, Camerún,… decidió que su lugar, su camino en el mundo se encontraba con aquella gente sin hogar, lejos de sus casas, hacinados debajo de unos plásticos. Gente que huye de la guerra a la desesperada y que quizá tenga que vivir en esta provisionalidad el resto de sus vidas. Allí ha estado esta madrileña, trabajando sin descanso y tratando de sanar las heridas de aquella humilde gente.
Ahora vuelve a España, ella también necesita “curarse”. Lleva mucho tiempo muy cerca del dolor, del sufrimiento extremo.

Para mí ha sido un breve encuentro pero sin duda será largo el recuerdo. Hay personas que te tocan dentro y, sin saber por qué, te hacen crecer, te invitan a ser mejor, te animan a comprometerte.

sábado, 11 de febrero de 2012

DÍA 10 DE FEBRERO, DÍA DEL AYUNO VOLUNTARIO

Cada año, el viernes anterior al segundo domingo de febrero, Manos Unidas celebra el Día del Ayuno Voluntario. Una jornada dedicada a ayunar voluntariamente para unirse a los más de mil millones de personas que a diario ayunan por obligación.
Este día es, por supuesto, un gesto, un símbolo pequeño pero importante. No nos creemos que podamos hacer algo por los hambrientos de nuestro mundo. Cuando les pregunto a mis alumnos qué pueden hacer ellos, obtengo siempre el silencio por respuesta. Nos cuesta a los occidentales, que nadamos en la abundancia, ponernos en el pellejo de los que ayunan porque no hay nada, ese día, que llevarse a la boca.

Para muchos de mis vecinos de Itunundu el comer no es cuestión de ganas, es un auténtico ejercicio de supervivencia. Cuántos no comerán en África más que una vez al día o cada dos días. Cuántos tanzanos no comen otra cosa que ugali (pure de maíz) día sí y día también, por la mañana, por la tarde, por la noche.

Manos Unidas nos llama a todos los españoles a movilizarnos y solidarizarnos con toda esta gente. Nos recuerdan a nosotros, gente en crisis pero favorecida, que es nuestro deber el vivir más austeramente. Quizá el día 10 el obviar el café se convertirá en una medicina o saltarse una de las comidas será el comienzo de un pozo, o permitirá la compra de unos libros de texto o de una mosquitera tan vital en estas latitudes.
En Burgos se celebra este mes la operación bocata en muchos colegios. Ese día nuestros alumnos comerán más ligeramente y lo que cueste ese sencillo bocata y la botella de agua irá, este año, a un proyecto en Zimbabwe para la construcción de unas casas para profesores. Y es que no es muy motivador el ir a enseñar, con un sueldo tan escaso, a una zona remota de tu país sin buena carretera, sin luz y sin tener un hogar digno para que viva tu familia.

Yo también he ayunado aquí en Tanzania. La comida ha sido sobria como la de la mayoría de los tanzanos cualquier día del año. Es una realidad que muchos pasan hambre, sobre todo en esta época antes de la cosecha en abril, como lo es que la tierra produce alimentos para todos y hay un problema de distribución de la riqueza.

Las mujeres y los niños siempre son los más perjudicados. Cuando un niño no tiene buena alimentación será más fácil que enferme y si a esto unimos una endeble educación, la pobreza se va perpetuando. Pero las personas que pasan hambre no tienen voz y como el hambre no es contagiosa… Si lo fuera hace tiempo que la habríamos resuelto.

El día del Ayuno Voluntario es una llamada a nuestra conciencia. En España gastamos en alimentos un 17% del salario medio pero cuando en un país gastan el 80% y el precio de los alimentos sube muy a menudo entonces la gente no puede comer. Todos podemos hacer algo, todos podemos contribuir a un mundo más justo, sin hambre y “si alguien piensa que es demasiado pequeño para tener un impacto es que nunca ha dormido con un mosquito en su habitación”.

domingo, 5 de febrero de 2012

NO QUIERO ACOSTUMBRARME

Llegué a Dar es Salaam, por primera vez, a principios de julio de 2007 y creo recordar que al día siguiente de mi llegada pude visitar el barrio de Keko. Un barrio marginal, mísero, lleno de esa gente que un antropólogo inglés llama “expendables”, los sobrantes, los prescindibles o como diría Eduardo Galeano, “los nadies”. Gente que no cuenta para nadie, que a nadie importa…


Dar es una ciudad triste, difícil, como muchas ciudades africanas atestadas de coches, de bicicletas, sin aceras. Con ese calor pegajoso del trópico que no invita a vivir. Miles de dala-dalas, el transporte público, agolpándose en cada recodo y gente que grita indescifrables destinos y un misterioso orden en el caos más absoluto. Y así se mueven miles y miles de tanzanos todos los días, en pequeñas furgonetas abarrotadas. Hace unos días puede vivir esta experiencia en mis propias carnes. El dala-dala en el que me monté no tendría, en sus orígenes, más de 10 o 12 asientos pero en aquel momento íbamos más de 25. Apretujados, comprimidos. ¡Señora, no me pise! ¡Por favor no me meta el codo en el…! ¡Quite su cul… de mi cara! Y todo condimentado con un calor húmedo que te va poniendo a prueba. Algo inhumano a lo que deben acostumbrarse los tanzanos.
En enero ha llovido mucho. Estamos en la época y hay charcos donde casi se podría nadar. Se forma barro en todas las calles, muchas sin asfaltar. Suciedad por doquier, agua estancada que es caldo de cultivo para los mosquitos que transmiten la malaria. En Dar hay mucha malaria.
Son las siete de la mañana y todo Dar está en la calle. Una gran algarabía recorre la ciudad desde primeras horas. Para los tanzanos es la una. Ellos empiezan a contar el día desde la salida del sol a las seis. Y ya puedes encontrar cualquier cosa en los puestos de todo tipo esparcidos en la cuneta de las carreteras: frigos, camas, sofás… Y gente vendiendo chicles, tarjetas de teléfonos, periódicos, bebidas frías, toallas para secarse el sudor,… entre los coches.



Metido de lleno en un atasco que duró más de una hora pensaba, en todo esto que os cuento ahora, hace unos meses. Y gritaba: ¡No quiero acostumbrarme! ¡No quiero acostumbrarme a los pobres! Cuando ya has visto pobreza para aburrir por la televisión y también en vivo, puede llegar ese momento en el que nada te llama la atención, todo te resbala y no te importa, en absoluto, quien sufre. Puede llegar el día en que te encuentres, como dice la canción, “con un corazón de piedra, acomodado en tu casa sin jugarte la vida, sin gastarla por nada”.
Siempre estamos eligiendo. Podemos decir con Mercedes Sosa en una de sus canciones más conocidas, “no quiero saber nada con la miseria del mundo hoy” o podemos unirnos al himno de Ana Belén y cantar que “que el dolor no me sea indiferente, que la reseca muerte no me encuentre vacío y solo sin haber hecho lo suficiente”.
¿A nadie le importan los pobres? No, siempre hay alguien con un inédito interés por lo perdido, con una extraña predilección por lo débil, con una tendencia, casi inexplicable, hacia abajo. Siempre hay algún voluntario o un misionero o un cooperante que, calladamente, realiza su labor por los más desfavorecidos, por los más pobres de entre los pobres.

Me voy de Dar y veo un anuncio rojo e inmenso de Coca Cola que atraviesa toda una calle: “Open Happiness”. “Abre felicidad”. Y yo me preguntó dónde la encontrará toda esta gente que vive con tan poca dignidad, dispuesto a colaborar, sencillamente, en la construcción de un mundo un poco más habitable y más humano.

sábado, 28 de enero de 2012

CAMINOS DE AFRICA II

Los caminos de Tanzania en esta época del año están encharcados. Ha llovido fuerte, lo sigue haciendo. Lo que hace unas semanas era un desierto grisáceo hoy es de un verde intenso. Parece otro lugar, otro país.
Los agricultores se han apresurado a sembrar. Donde vivo incluso ya aparece el maíz que crece desmesuradamente en pocos días, pero si las lluvias no son generosas en las próximas semanas el esfuerzo habrá sido baldío.

Por la mañana, camino de Iringa, el calor aprieta y veo a un grupo de escolares al borde del camino bajo la densa sombra de un mango. ¡Qué frondosidad! Los frutos son deliciosos y varios de ellos tratan, en vano, de hacerlos caer de las ramas más elevadas. El mango necesita mucho calor. Camino del Museo de la Esclavitud en Bagamoyo, en la costa, la carretera está flanqueada por cientos de ellos. Los miles de esclavos que venían del interior comían su fruto y los restos fueron tejiendo esa tupida red que hoy recuerda el horror y el sufrimiento de tantos africanos tratados como escoria.


Son las once de la mañana de un viernes cualquiera y muchos niños no están en la escuela. Un grupo numeroso camina por una carretera de tierra con azadas en sus hombros. Trabajan en los campos ayudando a sus madres. En estos momentos cualquier refuerzo es bien recibido. O quizá tengan que colaborar en las labores del pequeño huerto de la escuela que aportará unos pequeños ingresos.

Pero si hay un árbol representativo en los caminos africanos ese es la acacia. Puede alcanzar los 6 metros de altura. Sus hojas, pequeñitas, minimizan las pérdidas de agua y sus raíces sacan todo el jugo del suelo. Sus hojas son el alimento preferido de las jirafas y de otros animales. Por el camino que conduce de Itunundu a la capital de la región, plagado de acacias, ha pasado el gobierno con una nueva ley que prohíbe construir a menos de 22,5 metros de los costados. “Bomoa” -ha puesto en muchas de las casas. Derruir. Las ha marcado con una inmensa cruz roja. Es la señal para el ángel exterminador que, seguramente, nunca pasará y así evitará que muchas familias tengan que tirar abajo el que ha sido desde hace años su hogar.


a gente en bicicleta, acarreando pesados fardos, es el paisaje en cualquier momento del día en estos caminos, más verdes que nunca. Hasta el baobab, con su inmenso tronco, ha buscado el agua que de color a sus ramas que ya nunca parecerán raíces hasta el próximo invierno.
Recorrer estos caminos es ir descubriendo la belleza y el sufrimiento, lo cotidiano, lo que ha sido así por cientos de años, lo que está cambiando, lo que no te gusta y lo que quisieras para España





Ser cooperante es querer andar con estas gentes durante un tramo del camino para colaborar con ellos en un mundo más justo, que muchos anhelamos.

domingo, 23 de octubre de 2011

TRAGEDIA EN EL ÍNDICO

El día 10 de septiembre, que coincidió con mi llegada a Tanzania, los periódicos, los muchísimos que hay, anunciaban en titulares: “Más de 200 muertos tras el naufragio de un barco con 1000 pasajeros en Zanzíbar”. 

 

Me quedé impresionado y lo primero que pensé fue en la repercusión que la noticia tendría en España, cuántos segundos la dedicarían los telediarios, cuántas líneas los periódicos, cuántas web ahondarían en las causas…Quizá os estáis enterando ahora al leer estas líneas.

 

El Spice Islander I, que así se llamaba el barco, realizaba el trayecto entre Pemba y Unguja, las dos islas más importantes del archipiélago de Zanzíbar muy cercano a las costas de Tanzania.

 

Conocidas mundialmente por sus playas y sus arrecifes de coral, estas islas junto con Tanganica (la parte continental) formaron lo que hoy es Tanzania que, por cierto, cumple ahora 50 años de independencia de los ingleses.

 

El siniestro ocurrió sobre las 3 de la madrugada. Puedo imaginarme un mar embravecido en total oscuridad. En un primer momento las autoridades locales hablaban de 325 personas rescatadas. Alguna de ellas ya dijo hace más de un mes que el barco llevaba más pasaje de lo permitido. 

 

Las webs recordaban que, a pesar de ser una zona muy turística, no había turistas, blancos se entiende, (como si los africanos no pudiesen irse de vacaciones) entre los pasajeros por ser un barco que utilizaban principalmente los locales. Hubiese bastado  un blanco (un españolito de a pie por ejemplo) en el barco para que la repercusión hubiese sido infinita. Lo puedo ver. Tinta y más tinta. Palabras y más palabras. Todo porque no todas las vidas valen lo mismo.

 

El domingo pasado saltó el notición. El periódico donde lo leí dedicaba la portada y poco menos de la mitad de una hoja en el interior. “Peor desastre marítimo en Tanzania.” El barco tenía capacidad solo para 600 pasajeros y 425 toneladas de cargo. Pero no iban 1000 como en un principio se dijo. A 16 de octubre las cifras son sobrecogedoras: 2976 muertos. Se han recuperado  unos 200 cuerpos y poco más de 600 personas rescatadas.

 

Parece ser que el presidente de Zanzíbar, Mohammed Shein, ha formado una comisión para investigar la tragedia. Yo crearía una comisión para investigarle a él. ¡Cómo es posible tamaña disparidad en las cifras! ¿A quién pretendían engañar? ¿Cómo se puede jugar con el sufrimiento de tanta gente? ¿Y las familias? El director de la compañía habla de compensaciones a las familias. Unos puñados de dólares para tranquilizar su conciencia y acallar las débiles voces de la gente que seguirá sufriendo sin que en Europa hablemos de otra cosa del penalti que ayer falló Messi.

 

Solo había 100 chalecos salvavidas. La mayoría de los tanzanos no saben nadar. 

 

En el Titanic murieron 1.512 pasajeros.

martes, 18 de octubre de 2011


ACABAR CON EL HAMBRE, ¿UNA UTOPÍA?
Hoy día 16 es el día de la alimentación. Sara, que es nuestra cocinera no nos ha podido preparar la comida. Me dice que le duele la cabeza. ¿Qué tendrá? No tiene buena cara. De todas maneras, con el embutido que nos trajimos de España y algo más hemos comido tan ricamente. No diré que nos hemos dado el atracón padre pero no ha estado mal.
Donde vivo la mayoría habrán comido ugali, que es lo que comen todos los días por la mañana y por la noche. Quizá, algunos arroz si es que no lo vendieron todo nada más cosecharlo. Algunos habrán tenido unas verduritas y todos habrán tenido agua del río, cuyo color y sabor no deja lugar a dudas: viene muy contaminado y no es nada saludable.
En algunos momentos del año pueden pasar hambre. Lo pasan. Sobre todo en los meses de verano, a partir de diciembre, en la época de la siembra, cuando el arroz ya se ha terminado y no hay mucho dinero para comprar maíz y otras cosas. La naturaleza  tampoco ayuda. El clima es muy seco y por aquí no hay frutales. Ir a por agua al río supone un gran esfuerzo.
La desnutrición, la falta de agua limpia y de saneamiento son la causa última de la mitad de las muertes que se producen en África. No hace falta que os diga que una nutrición adecuada es vital para la formación de un sistema inmunitario, como Dios manda, en los niños y para su desarrollo motor y cognitivo.
En 2011,  casi 1000 millones pasan  hambre en el mundo. 1 de cada 6 personas no tiene con que alimentarse. Cada hora mueren 1000 niños de desnutrición, de una simple diarrea que podría haber sido mejorada con un sobre de sales orales que, ¿cuánto cuesta en España? ¿15 céntimos? ¿No os parece esto UN ESCÁNDALO INSOPORTABLE?

Un mundo que produce alimentos para todos. Hay quien dice que incluso se podría alimentar a más del doble de la población actual. Podemos ser la primera generación que acabe con el hambre en el mundo porque el hambre no es una fatalidad. El hambre no es algo natural, siempre tiene una causa política. Podemos cambiarlo. El hambre tiene solución. Tan solo se necesita voluntad política como la ha habido para sacar a flote a los bancos a los que se enchufó en 2008 en cuestión de meses más de 250.000 millones de $. Se reúne el G8 y ya está. Con una cifra menor se harían muchos avances en la lucha contra el hambre. Con 50.000 millones de $ se podrían conseguir los ODM.  Y esto es muy asumible por los estados.
Estos últimos años en el África Subsahariana el aumento generalizado del precio de los alimentos, las lluvias irregulares, las malas cosechas y la pobreza crónica han contribuido a empeorar la crisis alimentaria. A esto hay que añadir la compra de inmensas superficies de tierra, por parte de multinacionales, para el cultivo de agrocarburantes, que ha obligado a comunidades enteras  a dejar sus pueblos y a quedar hambrientas. Muchos africanos han tenido que vender su ganado, sacar a los niños del colegio e incluso abandonar sus casas para ir en busca de comida.
No os olvidéis de estas gentes. Vivimos en el mismo mundo. Llegaríais donde yo vivo, si hubiese un avión directo, en menos de 7 horas. Estamos muy cerca y debemos sentirnos responsables de lo que les pasa a nuestros hermanos del sur.
Desde Itunundu, donde los restaurantes no abundan, de hecho todavía no he visto ninguno, os mando un abrazo muy fuerte.

miércoles, 12 de octubre de 2011

NACER Y SOBREVIVIR EN ÁFRICA 1


Hace unos días murieron los dos perros que vivían con nosotros. Por precaución, Laiza, un empleado de la Escuela de Capacitación Agraria que lleva la Fundación Agrónomos sin Fronteras en Itunundu, tuvo que ir a Iringa a ponerse la vacuna de la rabia. Ir y volver en bus supone, además de 7000 chelines tanzanos (Tsh.), dedicar todo el día. Estamos a unos 80 km. pero se tarda casi 4 horas en ir y otras 4 en volver.

Cuando Laiza llegó a Iringa le dijeron que no era una dosis sino cinco las que tenían que ponerle. A 30.000 Tsh. la dosis hacen un total de… 150.000 Tsh. ¡Toda una fortuna en Tanzania! Añadid a esto la comida del día. Si Laiza es austero se gastará 3000 Tsh. cada día. Haced una sumas rápidas y cada día le viene a salir a 40.000 Tsh. En 5 días Laiza va a gastar 200.000 Tsh. (¡Cómo este año no doy clase, necesitaba hacer unas cuentecillas para tener frescas las neuronas!) Todo esto si no hay un contratiempo con el autobús y hay que hacer noche en algún lado.

El sueldo de un obrero no cualificado en Tanzania no pasa de los 60.000 Tsh. Gracias a Dios los gastos los han cubierto Agrónomos sin Fronteras, de otra forma Laiza hubiera tenido que dedicar el sueldo de más de tres meses a una simple vacuna o simplemente no se hubiera vacunado.

Según la OMS, más de 2000 millones de personas en el mundo no tienen acceso a los fármacos que necesitan porque, o no pueden comprarlos o no existen en su mercado o existen pero no llegan a las zonas más remotas. Toda esta gente podría sobrevivir a la enfermedad o disfrutar de una vida mejor si tuvieses los medicamentos adecuados en cantidad y en calidad.

Hablando de calidad, también dice la OMS que el comercio de medicamentos falsos sin el principio activo o con él adulterado representa el 10% del comercio mundial de fármacos, lo que provoca más de 200.000 muertes al año en los países pobres. Este negocio encuentra mercado por los precios desorbitados de los medicamentos protegidos por patente que muchos no pueden pagar.

En 2001 se celebró en Doha una cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC) de donde salió una declaración donde 142 gobiernos afirmaban que “los derechos de las personas enfermas están por encima de los derechos de las empresas sobre las patentes”. La propiedad intelectual no debería, en ningún caso, impedir a los países más pobres proteger la salud de su población, de forma que estos tendrían que poder exportar o importar medicamentos genéricos a bajo coste según sus necesidades. Pero parece ser que los gobiernos ricos y las grandes farmacéuticas se pasan estos acuerdos por el arco del triunfo.

No hace falta que os diga que la investigación de nuevos fármacos se centra casi totalmente en los problemas que afectan al mundo desarrollado. Solo el 0,2 % se invierte en enfermedades que afectan a África: malaria, diarreas, tuberculosis, pulmonía,…

Me da vergüenza decir que yo me podré pagar, si lo necesito, cualquier tratamiento. Iré a un hospital privado y me atenderán en caso de malaria o si el agua viene con alguna ameba incorporada. La mayoría de los africanos no pueden decir lo mismo.

El próximo día 16 es el Día Mundial de la Alimentación. Muchos tanzanos pasan hambre. No os olvidéis de estas gentes de África. Un abrazo muy grande para todos los que me acompañáis en la distancia.







domingo, 2 de octubre de 2011

ITUNUNDU, DONDE LA VIDA ES DIFÍCIL 2

Esta semana hará un mes que salí de casa. ¡Cómo se pasa la vida! Un mes viviendo en el sur del planeta, un mes viviendo en el continente olvidado.
Aquí en Tanzania no veo la televisión pero me cuentan que la crisis en España parece que no ve la luz al final del túnel. Recortes por doquier incluidas la educación y la sanidad,… Por estas tierras no saben lo que es eso de la crisis, siempre están en crisis. Algunos datos: 2 médicos por cada 100.000 habitantes, 47 años de esperanza de vida, en primaria 1 docente por cada 58 alumnos, sólo el 1% de la población llega a la universidad. Suficientes, ¿verdad?
Sigo contándoos algunas peripecias que sufren los tanzanos en esta zona donde vivo. A la comarca llegan al menos dos compañías de autobuses desde Iringa, la ciudad más próxima a 80 km. Vienen a tardar unas tres horas y media. Ya supondréis que no hay asfalto así que el viaje es de lo más entretenido. Una de ellas la Upendo (amor en swahili) utiliza un cacharro digno de mención. ¡Cualquier día se desarmará por el camino!
Hace un tiempo el recorrido era Iringa-Mboliboli pero como ya sabéis, si seguís este blog, actualmente el viajero sólo puede llegar hasta Itunundu porque no existe puente sobre el río Little Ruaha. Los habitantes de Mboliboli tienen que apearse en un cruce y recorrer 15 km. a pie hasta su pueblo. Por si fuera poco, estas pobres gentes si necesitan ir al dispensario más grande de la zona, en Kimande, deben recorrer aproximadamente 21 km. El río no es aconsejable cruzarlo y menos estando enfermo.
Si eres un adolescente de Itunundu y puedes ir a la escuela secundaria (muchos chicos tanzanos no tienen esa suerte y su etapa académica se termina tras la primaria por falta de recursos, por no tener buenas notas o por falta de escuela) te toca patearte 8 km. de ida y 8 km. de vuelta todos los días. Si existiera el puente, otra vez el puente, serían solo 4.


¿Qué más contaros? Itunundu y Kimande son el centro económico y social de la comarca. La comunicación con un puente haría que los habitantes de Mboliboli tuviesen acceso a los servicios y al comercio.  Dos veces al mes se realiza entre Kimande e Itunundu un gran mercadillo. El puente permitiría a los de Mboliboli recorrer 4 Km. en vez de los 22 km. actuales.
Y para terminar deciros que el puente permitiría a muchos  agricultores acceder más fácilmente  a la escuela de capacitación agraria y a la cooperativa que la Fundación Agrónomos sin Fronteras tiene en Itunundu, con el desarrollo que eso supondría para muchos de ellos.
Bueno, espero que en no mucho tiempo esto del puente se solucione. Desde Tanzania, desde el corazón de África, os mando a todos los que leáis estas líneas un fuerte abrazo.


martes, 27 de septiembre de 2011

ITUNUNDU, DONDE LA VIDA ES DIFÍCIL 1
Vivo desde hace un poco más de dos semanas en el pueblo de Itunundu. Lo podéis buscar en Google maps para haceros una idea.
Me acoge la Fundación Agrónomos sin Fronteras que desarrolla proyectos agrarios en esta zona de Tanzania desde hace casi 8 años. Me brindan la ocasión de vivir como voluntario junto a ellos. Desde que visité por primera vez Perú hace ya unos años sabía que algún día llegaría esta oportunidad de vivir en un país del sur. La punzada que sentí aquel verano del 2004 cuando vi de cerca algunas pobrezas e injusticias de nuestro mundo sigue conmigo hoy. Otro mundo es posible y yo tengo que arrimar el hombro y aportar mi granito de arena. No tantas palabras, no tantas quejas delante del televisor. ¡Era la hora de actuar!
Es ésta una zona arrocera pues no muy lejos de la que ahora es mi casa pasa el río Little Ruaha que es fuente de vida, los campos de arroz necesitan estar inundados, y también de problemas. Os cuento algunos para que os pongáis un poco en la piel de estos tanzanos con los que ahora vivo.

Al menos 5 personas mueren al año víctimas de los cocodrilos. A tres km. de Itunundu está Mboli Boli. Bueno, estaría a 3 km. si hubiese un puente. El antiguo quedó inservible por un cambio en el curso del río y ahora para unir los dos pueblos hay que recorrer 23 km. Ya os imagináis que no están comunicados por una línea de autobuses.
Y resulta que a veces uno tiene que cruzar el río. El otro lado podría ser una buena alternativa para el pastoreo pero sin puente el río causa estragos en el ganado que muere ahogado o en las fauces de uno de estos lagartos. También la otra orilla podría servir para labores agrícolas pero la única opción para cruzar, una especie de barcaza, resulta excesivamente cara para los agricultores. En muchos momentos el cauce está demasiado alto para intentarlo a pie y siempre que lo hacen se la están jugando. Además los tanzanos no poseen entre sus muchas cualidades la de saber nadar.
A veces, los Itunundinos (¿se dirá así?) necesitan madera para el consumo familiar. En esta parte del mundo todavía se cocina con madera. Pero tienen que recorrer 11 ó 12 km. para conseguirla al no haber puente.

Para terminar hoy os contaré que muchos habitantes de Itunundu y Kimande tienen sus fincas de arroz en Mboli Boli por lo que tienen que realizar un trayecto enormemente largo para llegar a ellas.  Muchos, en la época de cultivo, se tienen que quedar a vivir allí aunque sus casas no estarían a más de 4 km. si hubiera un puente.
Bueno, ya veis las dificultades que acarrea la falta del susodicho puente. En la próxima entrada os contaré las dificultades que afrontan los estudiantes de la zona y otras dificultades que esta gente tan sufrida tiene que soportar. No os olvidéis de ellos desde España.
Desde el corazón de África os mando un abrazo muy fuerte.