sábado, 11 de febrero de 2012

DÍA 10 DE FEBRERO, DÍA DEL AYUNO VOLUNTARIO

Cada año, el viernes anterior al segundo domingo de febrero, Manos Unidas celebra el Día del Ayuno Voluntario. Una jornada dedicada a ayunar voluntariamente para unirse a los más de mil millones de personas que a diario ayunan por obligación.
Este día es, por supuesto, un gesto, un símbolo pequeño pero importante. No nos creemos que podamos hacer algo por los hambrientos de nuestro mundo. Cuando les pregunto a mis alumnos qué pueden hacer ellos, obtengo siempre el silencio por respuesta. Nos cuesta a los occidentales, que nadamos en la abundancia, ponernos en el pellejo de los que ayunan porque no hay nada, ese día, que llevarse a la boca.

Para muchos de mis vecinos de Itunundu el comer no es cuestión de ganas, es un auténtico ejercicio de supervivencia. Cuántos no comerán en África más que una vez al día o cada dos días. Cuántos tanzanos no comen otra cosa que ugali (pure de maíz) día sí y día también, por la mañana, por la tarde, por la noche.

Manos Unidas nos llama a todos los españoles a movilizarnos y solidarizarnos con toda esta gente. Nos recuerdan a nosotros, gente en crisis pero favorecida, que es nuestro deber el vivir más austeramente. Quizá el día 10 el obviar el café se convertirá en una medicina o saltarse una de las comidas será el comienzo de un pozo, o permitirá la compra de unos libros de texto o de una mosquitera tan vital en estas latitudes.
En Burgos se celebra este mes la operación bocata en muchos colegios. Ese día nuestros alumnos comerán más ligeramente y lo que cueste ese sencillo bocata y la botella de agua irá, este año, a un proyecto en Zimbabwe para la construcción de unas casas para profesores. Y es que no es muy motivador el ir a enseñar, con un sueldo tan escaso, a una zona remota de tu país sin buena carretera, sin luz y sin tener un hogar digno para que viva tu familia.

Yo también he ayunado aquí en Tanzania. La comida ha sido sobria como la de la mayoría de los tanzanos cualquier día del año. Es una realidad que muchos pasan hambre, sobre todo en esta época antes de la cosecha en abril, como lo es que la tierra produce alimentos para todos y hay un problema de distribución de la riqueza.

Las mujeres y los niños siempre son los más perjudicados. Cuando un niño no tiene buena alimentación será más fácil que enferme y si a esto unimos una endeble educación, la pobreza se va perpetuando. Pero las personas que pasan hambre no tienen voz y como el hambre no es contagiosa… Si lo fuera hace tiempo que la habríamos resuelto.

El día del Ayuno Voluntario es una llamada a nuestra conciencia. En España gastamos en alimentos un 17% del salario medio pero cuando en un país gastan el 80% y el precio de los alimentos sube muy a menudo entonces la gente no puede comer. Todos podemos hacer algo, todos podemos contribuir a un mundo más justo, sin hambre y “si alguien piensa que es demasiado pequeño para tener un impacto es que nunca ha dormido con un mosquito en su habitación”.

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