lunes, 21 de septiembre de 2015

UNAS VACACIONES DIFERENTES


Aquí os paso el artículo de María José, una de las voluntarias que este mes de julio estuvo en Villa Rica, en Perú, con la ongd Persona Solidaridad.


Gracias a la ONG Persona Solidaridad este año he podido vivir unas vacaciones diferentes: la experiencia de colaborar como voluntaria en otro país. Concretamente en el pueblo de Villa Rica, en la provincia de Oxapampa en Perú.

Cuando pensamos en vacaciones probablemente lo primero que acude a nuestra mente es descanso y relax. El resto del año estamos muy ocupados con nuestros trabajos, con nuestros problemas cotidianos y lo que más ansiamos son esos días que nos alejan de nuestra rutina y nos acercan a algún destino donde descansar de nuestra ajetreada vida. Es nuestra realidad de primer mundo. Pero existen otros mundos, existen otras realidades muy distintas. Otras realidades donde las vacaciones simplemente no existen, donde lo que nosotros consideramos cotidiano supone un lujo; donde necesitan ayuda para poder acceder a la educación, para tener una vivienda digna e incluso para poder alimentar a sus hijos. Esta idea llevaba ya bastante tiempo dándome vueltas en la cabeza.

A través de un amigo conocí a la gente de la ONG Persona Solidaridad. Me contaron sus proyectos en Perú y África y de repente vi claro que era la oportunidad perfecta de aprovechar mis vacaciones ayudando a quienes más lo necesitaban y de conocer de primera mano esas otras realidades.
    
A primeros de año, como unas vacaciones bien planificadas, comenzó la organización del viaje. Después de  Semana Santa ya estaban concretados el destino, el equipo y las fechas: Juanje, Jose, Inma y yo iríamos a Perú en julio.

El viaje fue largo y un poco pesado. Después de doce horas  de vuelo y  pasar todo el día en Lima, nos metimos nueve horas de autocar para, por fin, llegar a Villa Rica. No es un destino turístico de Perú, pero tiene unos paisajes muy bonitos al estar situado en la Selva Central. Es un pueblo grande, lleno de contrastes y desorden, donde convive gente que tiene mucho con la que no tiene prácticamente nada. La clase media prácticamente no existe. Esto inevitablemente implicaba que habría mucho trabajo por realizar.

Nuestra tarea se centró en las niñas del Internado “Ana Mogas” y en los niños del colegio de educación especial “Moisés Hassinger Cruz”, ya que la ONG tiene actualmente proyectos con ellos. También colaboramos con grupos de jóvenes de la parroquia. Tanto las niñas del internado como los niños con síndrome de Down tienen una realidad y unas historias muy duras a pesar de lo pequeños que son. Muchos no conocen a sus padres, las madres los tienen que dejar solos o con las abuelas porque se tienen que ir a trabajar y la comida más decente del día la reciben en el centro. Lo que más me impresionó fueron las ganas que tienen de seguir adelante, de no estancarse y, sobre todo, lo agradecidos que son.
Realizamos actividades con los grupos, les llevamos a hacer una pequeña ruta y tuvimos una pequeña fiesta. Les pintamos las caras, hicimos pompas gigantes de jabón, cantaron, bailaron… ¡lo pasamos genial! No tengo palabras para describir sus caras de alegría y felicidad. Según estoy escribiendo esto, se me dibuja una sonrisa enorme en mi cara y se alegra mi alma al recordar esos momentos.

No todo fue trabajo. También tuvimos nuestros paseos por la selva y pudimos disfrutar de unas cascadas preciosas y de unos paisajes espectaculares. Vimos unas orquídeas increíbles. Realmente no sé por qué no hay más turismo en esta zona de Perú dónde hay tantas cosas, y tan bonitas, por descubrir.

También estuvimos acompañando a algunos ancianos. Viven solos, en condiciones muy precarias, de extrema pobreza y con mucha falta de afecto; en unos “cuartos” que son cuatro tablas mal puestas por donde entra el aire, el frio y el agua. En la temporada de lluvias debe  ser horrible. Tienen una especie de cama y poco más. Sin agua corriente dentro del cuarto y mucho menos saneamiento… Mucha de esta gente tampoco tiene electricidad.  ¡Yo no he visto nada igual en mi vida! Creo que las chabolas de nuestro primer mundo están muy por encima de esos cuartos.

Hay que estar allí, conocer esa pobreza, sentirla y escuchar las historias de vidas tan difíciles para poder apreciar cuánto podemos ayudarles. La labor que ONGs como Persona Solidaridad realizan ya da sus frutos pero aún falta mucho por hacer. Nuevos proyectos sociales y educativos con Cáritas de aquella zona y la colaboración de alumnos de la UBU con el colegio de educación especial son una buena muestra.

A lo largo de los días, conocí gente muy acogedora y hospitalaria que me abrió las puertas de sus casas, compartieron sus historias y me invitaron a comer sus comidas típicas. Me llamó mucho la atención “la pachamanca”, que significa olla en la tierra, ese plato para ocasiones especiales en el que cocinan carnes de vaca, de cerdo, pollo y una variedad de  tubérculos bajo tierra y que es anterior al imperio Inca. La verdad es que todo me llamaba la atención porque allí todo es diferente: el transporte, las tiendas, las casas….

Yo no sé si les he podido ayudar en algo, lo que si tengo claro es que ellos me han ayudado a ver las cosas de manera distinta, a apreciar cada día, a dar gracias a Dios por todo lo que tengo, a valorar mi vida y la ajena, la comida que cada día tengo en mi plato, a mi  familia…
Han sido unas vacaciones DIFERENTES, con mayúsculas. El descanso y el relax no han sido sus características principales pero a cambio he podido conocer una de esas otras realidades, con sus gentes, su cultura y sus historias y he recibido toneladas de cariño compartiendo momentos inolvidables. No tengo más que palabras de agradecimiento por este viaje que ha dejado en mí un recuerdo imborrable.


viernes, 3 de julio de 2015

VOLVEMOS A PERÚ

Algunos me habéis dicho si iba a escribir algo en el blog este verano. Después de muchos meses sin hacerlo me pongo con ello para contaros nuestro mes en Perú y lo que allí vayamos realizando.

Y hoy quiero empezar con una cita del gran periodista Kapuscinsky. Resume mejor que yo todo lo que siento en estos momentos, cuando quedan unas pocas horas para tomar el avión,...

"Cuando empecé a escribir sobre estos países donde la mayoría de la población vive en la pobreza, me di cuenta que aquel era el tema al que quería dedicarme. Escribía, por otro lado, también por algunas razones éticas: sobre todo porque los pobres suelen ser silenciosos. La pobreza no llora, la pobreza no tiene voz. La pobreza no se rebela. Encontraréis situaciones de rebeldía solo cuando la gente alberga alguna esperanza. Entonces se rebela porque espera mejorar algo. En la mayor parte de los casos se equivoca; pero el componente de la esperanza es fundamental para que la gente reaccione. En las situaciones de pobreza perenne, la característica principal es la falta de esperanza. Esta gente no se rebelará nunca. Así que se necesita que alguien hable por ellos. Esta es una de las obligaciones morales que tenemos cuando escribimos sobre esta parte infeliz de la familia humana. Porque ellos son nuestros hermanos y hermanas pobres. Que no tienen voz. 

Mi intención, sin embargo, es más ambiciosa. Mi intención es sobre todo la de mostrar a todos nosotros, los europeos, que Europa, o mejor dicho una parte de la misma, no es lo único que existe en el mundo... que estamos rodeados por un inmenso y creciente número de culturas, sociedades religiosas y civilizaciones diferentes."

No hace falta añadir nada más.

viernes, 1 de agosto de 2014

EDUCACIÓN PARA EL DESARROLLO



Desde hace 11 años un grupo de voluntarios de la Ongd Persona Solidaridad, visitamos cada verano el pueblo de Villa Rica en la Selva Central de Perú.
 
Aquí comenzamos y aquí seguimos, tratando de contribuir a un mundo más justo donde se viva con más dignidad y con una educación de calidad para todos.

Pero los datos del último informe del Banco Mundial sobre 15.000 escuelas de 7 países latinoamericanos, no son muy alentadores. Los docentes pierden un día de clase cada semana y en los años 60, en Perú, el sueldo triplicaba al actual. Estamos en uno de los países que menos invierte en educación.

Pero nosotros creemos que la educación es la base del desarrollo y trabajamos en este distrito con la esperanza que dan los logros  conseguidos. Baste un ejemplo. Gaby está a punto de terminar sus estudios universitarios de Contabilidad gracias a una beca que ha llegado desde Burgos. Es de una familia muy pobre y habla con madurez y entusiasmada de la preparación de su trabajo final de licenciatura. Le animamos a seguir su formación.

En Perú hay más de 50.000 escuelas. Muchas se encuentran situadas en comunidades indígenas y en algunas el profesor de la escuela primaria desconoce el idioma nativo. En las aldeas del río Tambo faltan más de un centenar de profesores y han tenido que echar mano de alumnos que acaban de terminar secundaria. En la ciudad de Atalaya la ong Persona Solidaridad apoya un proyecto único promovido desde Cáritas Selva Central: Nopoki, una universidad para indígenas. Una oportunidad para los jóvenes nativos de la selva que pueden así estudiar un magisterio bilingüe y alcanzar una formación integral que repercuta el día de mañana en el desarrollo de sus comunidades.


El informe también revela que un 75% de los docentes son mujeres con posición económica baja y que en muchos casos fueron la primera persona de su familia que accedió a la universidad. Es una de ellas, Lesley, la que nos invitó hace unos días a visitar a algunos de sus alumnos más desfavorecidos.

Encontramos a Sandra en un pequeño cuarto de alquiler de no más de 12 m2. Allí vive con su hermano y con su madre. Su papá los abandonó y han venido desde Iscozacín, a más de 4 horas de aquí. La entrada insalubre al recinto, donde viven con otras familias, no debe distar mucho  de las favelas brasileñas o del slum más paupérrimo de Nairobi. Y a nosotros esta chiquilla de 12 años nos parece una heroína. Rodeada de aguas putrefactas saca arrestos para vestir con dignidad y voluntad para ser buena estudiante.

Igual que Juan Daniel, un preadolescente al que visitamos en su sencilla y nueva casa, construida con ayuda del pueblo tras el incendio que arrasó la antigua. Nos dice que repitió un año por “juguetón”, pero parece que aprendió la lección y ahora sabe que estudiar es el único modo de salir para adelante. Trabaja en un chifa, un restaurante con influencias de la cocina china, de 6 a 11 de la noche, lavando platos. La vida le aprieta y él, con su mirada vivaracha, la mira desafiante.

Tras visitar a más familias hemos vuelto a casa sobrecogidos por el rostro terrible de la pobreza, que todavía es más cruel cuando acecha a los niños que siempre nos sonríen inocentemente.

No reafirmamos: la educación es la clave del cambio, la que hará ciudadanos críticos con sus gobernantes, más responsables con su selva, más cuidadosos con sus ríos, más conscientes de las pobrezas escondidas, más sensibles al sufrimiento de sus vecinos, personas mejores y más felices.

viernes, 4 de julio de 2014

Regreso a Perú

Un nuevo viaje, una nueva oportunidad de conocer el mundo y sus gentes.

Una experiencia vital, transformadora.

Una vuelta a lo más profundo de nuestras vidas.

Un retorno a lo sencillo.

Vivir con los pies descalzos.




viernes, 4 de enero de 2013

domingo, 9 de diciembre de 2012

Comunicado de Umoya-Federación de Comités de Solidaridad con África Negra

Os pongo un enlace al comunicado que los Comités de Solidaridad con el África Negra han emitido con ocasión de la actual situación en el este del Congo. Sigamos denunciando las injusticias que oprimen al pueblo congoleño que tiene la "mala suerte" de vivir sobre toneladas de minerales, preciosos para los países del norte.




Comunicado de Umoya-Federación de Comités de Solidaridad con África Negra


domingo, 25 de noviembre de 2012

Congo,... otra vez

Después de unos meses en el dique seco vuelvo a retomar el blog.

Estos días la situación en el este del Congo vuelve a ser insostenible. El grupo armado M23, parece que apoyado por Ruanda, ha tomado Goma, la capital de Kivu norte. No sale apenas en la prensa porque a España este país se la trae al pairo. Se ve que no tenemos ningún objetivo geoestratégico, que es como se llama ahora a la colonización, en la zona.


Os paso unos enlaces por si queréis profundizar y enteraros bien de lo que pasa en nuestro mundo:

http://blogs.periodistadigital.com/enclavedeafrica.php/2012/11/20/goma-no-es-gaza

http://www.umoya.org/index.php/noticias-topmenu-19/9179-rdc-el-kivu-de-nuevo-crucificado


http://www.noticiasdenavarra.com/2012/11/18/sociedad/navarra/la-inestabilidad-en-el-congo-se-alimenta-en-el-norte-porque-beneficia-al-contrabando-de-coltan-y-minerales

http://www.umoya.org/index.php/noticias-topmenu-19/9185-rdc-en-goma-la-gente-se-siente-abandonada

http://www.umoya.org/index.php/noticias-topmenu-19/9190-los-rebeldes-congolenos-entran-en-goma

http://www.umoya.org/index.php/noticias-topmenu-19/9193-rdc-en-kivu-del-norte-los-rebeldes-pasaron-mas-alla-de-goma-respuesta-de-los-paises-de-los-grandes-lagos

http://blogs.periodistadigital.com/enclavedeafrica.php/2012/11/22/el-heroe-anonimo-de-goma

domingo, 3 de junio de 2012

Ser mujer en Tanzania

Aquí en Tanzania, como en tantos lugares del mundo, a la mujer le toca ser muy fuerte, dar vida, luchar con todas sus ganas porque ni sabe ni quiere quedarse con los brazos cruzados.


Sostiene a la familia encargándose de la educación y nutrición de los hijos y de los ancianos y desvalidos, hace las labores de la casa (recogida de agua, leña,…), participa en el desarrollo social del poblado, se preocupa de la conservación del medio ambiente y además, por si fuera poco, le toca servir al marido.

Es la responsable de mantener y defender los escasos bienes familiares, cultivando y labrando los campos o atendiendo un pequeño comercio. Ella es la que da rienda suelta a su creatividad para hacer progresar a la familia con distintas actividades y de su buen hacer se espera que sirva para ir eliminando las costumbres y tradiciones negativas (superstición y magia) que frenan, y mucho, el desarrollo.

La familia en Tanzania, en general, está desintegrada. Pocos son los casos en que conviven en la misma casa marido y mujer y cuando lo hacen pocas veces existe una verdadera relación de amor-afectividad. Lo más frecuente es encontrar a la mujer sola a cargo de bastantes hijos, o por ser madre soltera o separada o porque el marido la ha abandonado o se ha ido a buscar trabajo lejos… Muchos niños no conocen a su padre. Con frecuencia viven en casa de la abuela o de algún pariente cercano… En el mejor-peor de los casos la educación de los hijos recae sobre la madre, únicamente.

Sobre la mujer tanzana recaen demasiados partos seguidos. Por desgracia, no existe, en muchos casos, comunicación con el marido. Sobre todo las de las zonas rurales, optan por tener a sus hijos en casa pues casi siempre faltan los servicios más esenciales de salud o son muy pobres. Más de 500.000 mujeres mueren cada año en el mundo por complicaciones durante el embarazo y el parto, el 85% son africanas. 4 de cada 5 hubieran vivido con una buena atención de personal cualificado y con acceso a servicios de urgencia. Una de cada 16 mujeres del África Subsahariana morirá como consecuencia del parto o del embarazo. En los países del primer mundo es sólo una de cada 3800.

Las mujeres en África sufren una fuerte discriminación. Se las considera sujetos de deberes, pero sin apenas derechos. A pesar de todo el trabajo que sacan adelante la mayoría de las veces no toman decisiones, ni siquiera sobre su propia vida. Son los hombres los que deciden si deben tener o no relaciones sexuales, o si deben acudir al médico. Participan muy poco en la política de sus comunidades y, en general, son apartadas de los núcleos de decisión. Todavía siguen soportando grandes injusticias en el tema de las herencias. A todo esto se une que muchas mujeres son analfabetas y la ignorancia las sigue esclavizando.

En este país hay un gran porcentaje de matrimonios de chicas adolescentes. Muchos padres empujan a que se casen tan temprano por la ambición de cobrar una dote muy sustanciosa (cuanto más joven más pueden exigir) pues creen que si lo dejan para más adelante se quedarán embarazadas y no podrán cobrar esa dote. Los mismos padres creen que estando casadas a temprana edad no contraerán el sida. Por esta razón, privan a sus hijas de proseguir sus estudios, manteniéndolas en la ignorancia y así sigue la cadena de sometimiento al hombre, sin posibilidad de liberación. Así se perpetúa la pobreza.

Muchas veces se dice que sobre las espaldas de la mujer camina y avanza África, y es verdad porque ellas son el motor de la vida, del comercio, de la familia; debemos seguir apoyándolas para hacer una África mejor, más digna y más humana. Ellas demuestran día a día que la esperanza es real y cuántas veces logran que la vida triunfe donde parece que siempre tiene las de ganar la muerte.






Fuentes: Índice de Desarrollo Humano 2007. Informe de Manos Unidas “Ser madre en África es heroico”. Apuntes del misionero de la Consolata Daniel Ruiz.